Seleucia del Éufrates
o Seleucia-Zeugma. Ciudad de Comagene. Fue fundada hacia el 300 a.C. por Seleuco I Nicátor, general de Alejandro Magno, y ubicada junto al Éufrates, en la actual Turquía suroriental. El lugar elegido se halla en un punto crucial, ya que en él el curso del Éufrates se estrecha y se convierte en un paso prácticamente obligado en la ruta desde Anatolia hasta Mesopotamia. Posteriormente recibió el nombre de Zeugma, que en griego antiguo significa "puente de barcas" "conexión" o "cruce". Las rutas comerciales entre el fértil "penacho de oro" de Mesopotamia y Anatolia, y, en épocas posteriores, la célebre ruta de la seda entre China y Occidente, atravesaban el Éufrates por este punto. Si bien la mayor parte de la zona está ahora cubierta por las aguas del embalse de Birecik, se pueden contemplar restos de la antigua vía en algunos puntos. Los romanos desplazaron ocho legiones a Anatolia, ya fuera para controlar las rutas comerciales, ya fuera para proteger las fronteras orientales del imperio. La Legión Scythica más tarde conocida como Legión IV, era un ejército formado por 5000 hombres cuya sede era Zeugma y que tenía como deber realizar incursiones que desalentaran a los partos de sus pretensiones sobre Persia. Para favorecer las comunicaciones se procedió a la construcción de un puente de madera con cimientos formados por bloques de piedra. El presupuesto anual para los gastos de la tropa alcanzaba el millón y medio de denarios de plata. El tráfico comercial que desde hacía tanto tiempo discurría por allí, la contribución de los soldados a la economía local y un elevado flujo de dinero determinaron el crecimiento de Zeugma, cuya población alcanzó las 70.000 personas. La difusión de la riqueza contribuyó a que los ciudadanos mas acaudalados comenzaran a decorar con mosaicos y frescos los pavimentos y las paredes de sus villas de una o dos plantas construidas en la orilla del río. En el siglo II, la pasión por las artes, favorecida por las posibilidades económicas, atrajo a artistas procedentes de todos los rincones del imperio. Zeugma alcanzó dimensiones comparables a tres veces y media las de Pompeya y al doble de las de Londinium. El esplendor de Zeugma inició su decadencia hacia la mitad del siglo III, coincidiendo con la grave crisis que se generalizó en todo el Imperio romano. Las huellas del incendio y de la destrucción sufrida por la ciudad durante el ataque de los partos en el año 256 son visibles todavía ahora. Estos daños, sumados a los fuertes terremotos, marcaron la decadencia de la ciudad. Aunque sería habitada durante los siglos sucesivos por bizantinos, árabes y turcos, Zeugma ya nunca más conseguiría recuperar su antigua importancia. Uno de los principales tesoros de Zeugma son, sin duda, sus mosaicos. Hoy, Belkis, Turquía.

