Comitia Calata

Fueron los más antiguos y menos conocidos de los comicios de la antigua Roma. Eran equivalentes a asambleas populares sin voto, al tiempo que cumplían funciones jurídicas, y estuvieron activos durante la Monarquía. Los miembros de la ciudad eran convocados para recibir información importante y/o para, con su asentimiento, ser testigos (a modo de notarios) de lo que se había decidido. Estaban presididas por el Pontifex Maximus y tenían lugar en la colina Capitolina. Sólo la integraban patricios organizados en sus curias. Conocían de los avisos del Pontífice, inauguraban el flamen y el Rex sacrorum, se les daba información sobre el calendario para el próximo período y cumplían la función de testigos de los testamentos, probablemente para evitar, después de la muerte del testador, toda controversia relativa a su voluntad. No se votaba sobre la validez o nulidad del testamento, sino que la función era testifical. Con las reformas de Servio Tulio la importancia de los Comitia Calata terminó por desaparecer poco a poco, vaciados de contenido en beneficio de los comitia curiata.. Se reunían dos veces al año: el 24 de marzo y el 24 de mayo, en presencia del colegio de pontífices.
 
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