Herneith
(siglo XXX a.C.). Reina en la Dinastía I egipcia. Se cree que Herneith fue la esposa del rey Dyer. A ella se le proporcionó una gran tumba (3507) en Saqqara que destaca por diversas características. Es una de las primeras construcciones en Egipto que atestiguan la utilización de piedra, con losas de caliza que atraviesan la techumbre de madera de las cámaras de la tumba. También se encontró un dintel de piedra caliza en el que fueron esculpidos leones yacentes. La tumba fue también una de las primeras en incorporar la estructura del montículo escalonado en su interior, algo que posteriormente evolucionaría hacia la forma piramidal. Uno de los aspectos distintivos del enterramiento de Herneith es que, al contrario que en otras tumbas de reyes y nobles de la época, la suya no incluye los enterramientos de sirvientes sacrificados. Solamente había otro ocupante en la tumba, yaciendo en el umbral, su perro, uno de los elegantes sabuesos de orejas puntiagudas que acompañaron a los Grandes de Egipto a lo largo de su historia. La tumba de Herneith fue una de las dos únicas en la necrópolis que fue distinguida con unos trescientos cráneos de uro dispuestos sobre plataformas en cada lado de su mastaba.

