Coerano

Hijo de Abante, padre de Polido, natural de la isla de Paros, en el mar Egeo. Estándose mirando un día como pescaban en Constantinopla, compró varios delfines y los echó al mar. Habiendo naufragado algún tiempo después, se salvó por el socorro de un delfín, que le llevó sobre su lomo hasta una caverna de la isla Jacinta, llamada posteriormente Ceranión. Cuando su cuerpo fue quemado a orillas de mar, los delfines se presentaron a lo largo de la costa como para honrar sus funerales.
 
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