Compitales
o Compitalia. Fiestas que se celebraban en las encrucijadas, en latín compitalia, en honor de los dioses Lares o Penates, y de Mania o la Locura, madre de los Lares. En tiempo de los reyes de Roma se sacrificaban niños a los dioses Lares el día de su fiesta, porque el oráculo de Apolo había dicho "que se sacrificasen cabezas para la salida de las otras cabezas". Pero Bruto, después de la expulsión de los Tarquinos, abolió este uso bárbaro, sustituyendo por cabezas de ajos y de adormideras interpretando más razonablemente las palabras del oráculo. Durante esta fiesta cada familia ponía sobre la puerta de su casa la estatua de Mania, y suspendía la misma ciertas figuras hechas de lana o de madera. En las encrucijadas se ponían tantos pilares como esclavos había y sobre ellos tantas estatuas cuantas personas libres se contaban en las familias. Los esclavos, en lugar de estatuas de hombres, ofrecían sacos de lana. Augusto mandó coronar y adornar de flores dos veces al año, las estatuas de los dioses Lares que eran colocadas en las encrucijadas. Esta fiesta era movible y señalaba el día al principio del año. Fue celebrada, bajo el Imperio, el 17 de junio; bajo la República, se celebraba en una fecha variable, alrededor del 1º de enero, en fechas fijadas libremente por el pretor. Los dioses que se invocaban tenían el mismo nombre. Ver, Manes.

