Confarreatio
o Confarreación. La primera, más solemne y más sacralizada de las tres maneras de contraer el matrimonio entre los romanos. Requería la participación del flamen de Júpiter y la del Pontífice máximo. Los dos esposos, sentados con las cabezas veladas sobre dos asientos unidos y cubiertos con una piel de oveja, quedaban unidos solemnemente tras compartir un pastel sagrado elaborado con trigo y un poco de sal y la ofrenda a los dioses de agua y de fuego más el correspondiente sacrificio. Era obligada la presencia de diez testigos que daban fe de la realidad de las fórmulas pronunciadas durante la ceremonia. El matrimonio quedaba bajo la protección de Júpiter y era el habitual entre quienes detentaban los altos cargos sacerdotales y las principales familias patricias romanas. En principio era un matrimonio indisoluble, pero existía de manera excepcional la posibilidad de ruptura a través de la Diffarreatio. Durante el sacrificio los esposos comían una hogaza o pan de trigo o "farro" en señal de unión, "panis farreus", del que deriva la palabra confarreatio. Este matrimonio era propio de los patricios y no duró más que un corto tiempo. Ver, Matrimonio, Difarreación, Conventio in manum, Panis farreus.

