Dafneforías
Fiestas que los beocios celebraban cada nueve años en honor de Apolo. Un joven elegido de entre las familias más ilustres, y cuyos parientes viviesen aún, de una hermosa figura y de una talla aventajada, vestido de magníficos vestidos, los cabellos esparcidos, ceñidas sus sienes con una corona de oro, y calzado con zapatos llamados "ificratides", de Ifícrates su inventor, llevaba en pompa un ramo de olivo adornado de guirnaldas de laurel y de toda especie de flores y coronado de un globo de bronce del cual colgaban muchos trozos de pequeños. El primero designaba el Sol o Apolo; el segundo un poco más pequeño significaba la Luna, y representaban los demás las estrellas. Las coronas que rodeaban estos globos en número de sesenta y cinco era las señales de la revolución anual del Sol. El joven ministro de esta fiesta se llamaba dafnéforo. Precedido de uno de sus parientes más cercanos, llevando una varilla entrelazada de guimaldas y seguido de un coro de vírgenes llevando ramos, marchaban hacia el templo de Apolo, llamado Ismenio y Galaxio, donde se cantaban himnos en honor de este dios. He aquí el origen de esta solemnidad: los eolios, que habitaban en Arné y en el territorio adyacente, avisados por un oráculo de que abandonasen su antigua patria, invadieron el territorio de los tebanos, sitiados entonces por los pelasgos. Precisamente era esta la época de la fiesta de Apolo, que los dos partidos observaban religiosarnente, y por lo mismo convinieron en una suspensión de armas. Habiendo cortado los unos ramos de laurel en el Helicón y los otros cerca del río Melas, los llevaron en pompa, según costumbre, al templo de Apolo. El mismo día, Polemetas, general de los beocios, vio en sueños un joven que le regalaba una armadura completa y mandaba que cada nueve años los beocios hiciesen solemnes plegarias al dios, teniendo ramos de laurel. Tres días depués de esta visión, hizo el general una salida tan feliz que obligó a los sitiadores a abandonar su empresa. En memoria de este suceso instituyeron los beocios las Dafneforías.

