Danzas de los funerales
Se ejecutaban en las pompas fúnebres. Cuando moría un rey de Atenas, lo más escogido del ejército, vestido de largos ropajes blancos abría la marcha. Precedian dos líneas de jóvenes al ataud al cual rodeaban dos hileras de vírgenes. Llevaban todos coronas y ramos de cipreses y ejecutaban danzas y figuras graves y majestuosas, al son de sinfonías lúgubres. Los sacerdotes de las diferentes divinidades adoradas en el Ática, vestidos con los trajes distintivos de su dignidad, seguían luego. Marchaban con paso lento y mesurado, cantando versos en alabanza del difunto rey. Las danzas de los funerales particulares ejecutadas sobre este modelo, eran porcionadas a la dignidad del difunto obsequio del cual se ejecutaban.

