Delias
Fiestas celebradas por los atenienses en honor de Apolo, llamado también Delio. Sus principales ceremonias consistían en una embajada quinquenal de los atenienses a Apolo de Delos. Esta diputación, compuesta de ciudadanos distinguidos llamados deliastas o theores "los que ven", iba en una nave cuya popa estaba coronada de laurel por las manos de una sacerdotisa de Apolo, y acompañada de otras cuatro que llevaban todo lo necesario para los sacrificios llamadas Paralis, Antigonis, Ptolemais y Ammonis. El jefe de la diputación se llamaba Arquiteoro. Los deliastas iban asimismo coronados de laurel. A su llegada a Delos ofrecían sacrificios a Apolo con majestuosas ceremonias. Cuatro sacerdotes descendientes de Mercurio o Céricos, se embarcaban con ellos y debían residir todo el año en Delos. Cuando volvían a Atenas el pueblo los recibía con grandes aclamaciones de alegría. No se quitaban las coronas hasta concluir su comisión y entonces las consagraban en el templo a alguna divinidad. Todo el tiempo que se pasaba en ir y volver, iba incluido en el nombre de las Delias. Durante aquellos días estaba prohibido sentenciar ningun criminal; privilegio particular de esta fiesta de Apolo y de que no se gozaba ni aun en las fiestas de Júpiter. Plutarco observa que en un día consagrado a este dios se hizo tomar a Foción el veneno; y se retrasó treinta días en darlo a Sócrates, porque había sido condenado en la época de las Delias. Según Tucídides, esta fiesta fue instituida en el año quinto de la guerra del Peloponeso, cuando los atenienses purificaron la isla de Delos, llevándose todos los sepulcros y prohibiendo nacer y morir en ella. Los enfermos debían trasportarse en una isla pequeña llamada Reina. Ver, Delos, Fiestas griegas.

