Pap de Armenia
(siglo IV). Rey (370-374) de Armenia. Era hijo del rey Arshak II de Armenia y de la reina Pharantzem. Muerto su padre a manos de los persas, la reina se refugió en la fortaleza de Artakert o Artagers en la provincia de Arshauroniq con el tesoro real, y envió a su hijo Pap a territorio romano, donde le fue asignada residencia en Neocesarea el Ponto. En el 369 Cilax y Artabano, gobernadores persas que habían cambiado de bando, obtuvieron el apoyo de algunos nobles y enviaron una embajada al emperador Valente para que enviase a Pap las insignias reales y un ejército. La delegación iba encabezada por Mushel Mamikonian. Valente accedió y encargó al dux Terenci llevar a Pap a Armenia pero no le dio las insignias reales. Así, Pap fue llevado al país pero sin apoyo militar y Shapur envió allí un ejército. Pap, Cilax y Artabano huyeron hacia la Cólquida, donde Pap estuvo cinco meses escondido. Las fuerzas persas no lo encontraron pero mientras un ejército persa acosaba Artakert donde todavía estaba la reina. Una epidemia diezmó las defensas y al cabo de 14 meses se tuvo que rendir; los persas ocuparon la fortaleza y se apoderaron del tesoro real. Enviada a Persia murió de malos tratos. Armenia fue asolada sufriendo especialmente Artaxata, cuyas murallas fueron destruidas, Valarshanat, Eruandashat, Zarehavan (cerca de Bagravand), Zarishat, Van y otras, fueron destruidas. Hubo también persecución religiosa y se menciona el caso del cura Zuith de Artaxata que fue muerto por no abjurar. Shapur II vino al país acompañado de Merujan Ardzruni y Vahan Mamikonian. El rey acampó en las ruinas de Zarehavan donde ejerció crueles represalias, como aplastar cautivos con las patas de los elefantes, o hacer desfilar desnudas a las mujeres de los nakharars, algunas de las cuales pasaron después al harén del rey. Las represalias fueron muy duras en Siuna, gobernada por el príncipe Andok, padre de la reina Pharantzem. Merujan Ardzruni y Vahan Mamikonian recibieron el gobierno del país e intentaron implantar el mazdeísmo. Quien se negó, sufrió crueles represalias, como la mujer de Garegin Rechtuni, de nombre Hamazaspuhi, que aunque era cuñada de Vahan Mamikonian fue colgada de los pies a una torre. Tomás Ardzruni escribe que Vahan Mamikonian desató tal odio en el país que fue asesinado por su propio hijo Samuel. Hacia el 370 el emperador Valente envió por fin un ejército bajo el mando del conde Arinteus. Los romanos expulsaron a los persas y Pap, devuelto de la Cólquida, restaurado en el poder y proclamado rey. El nuevo rey se acercó al patriarca Narsés y recibió consejos de gobierno. Mushel Mamikonian, que tuvo un papel destacado en la lucha, fue nombrado sparapet y obtuvo victorias sobre los persas y sus vasallos iberos y aghuans. Pap hizo reconstruir algunas de las ciudades destruidas. El 25 de julio del 373 el rey envenenó al patriarca Narsés en el palacio de Khakh, en la Acisilene. El patriarcado pasó al arcediano llamado Albianus, Shahak (Khat) o Husik de Manazkert, hasta su muerte (373-377). Sus protestas contra la masacre de los kamsarakan casi le costaron la vida. Las protestas del arzobispo de Cesarea de Capadocia, san Basilio, que tenía el derecho de entronizar al patriarca armenio, no fueron atendidas. La familia de Albianus conservó el patriarcado con su pariente Zaven I (377-381) y el hermano de éste, Aspurakes I (381-386). Engañado por Shapur II de Persia, el rey hizo matar a Cilax y Artabano, de los que sospechaba que conspiraban. Shapur, pidió a Valente respetar el tratado entre Roma y Persia firmado por Joviano, pero el emperador romano rechazó la petición y el general Arinteus adoptó una posición de fuerza en las fronteras entre Armenia y Persia. Otro general, el dux Terencio, derrocó al rey de Iberia y restauró hacia el 370 a Sauromax (Saurmag II de Iberia), rey favorable a Roma que había gobernado ya del 361 al 368. Amiano Marcelino le dice que Terencio, en sus comunicados al emperador, desvirtuaba los hechos del rey Pap. Probablemente no exageraba demasiado. Finalmente el emperador romano decidió poner fin al reino de Pap, que fue enviado a Tarso a Cilicia, para una supuesta entrevista con Valente. Pero allí, aunque fue tratado como rey, fue retenido y no pudo ver al emperador. El rey se escapó con 300 caballeros hacia Armenia. Una legión fue enviada en su persecución, para devolverlo vivo o muerto. Pap atravesó el Éufrates, y a pesar de la persecución pudo escapar por un camino de montaña y llegar a Armenia. Pero contra lo que podía prever el emperador romano, Pap permaneció leal a Roma, probablemente por consejo de Mushel Mamikonian. Pero Valente, decidió eliminar a Pap a pesar de su fidelidad y nombró rey a Varasdat de la familia arsácida, sobrino probablemente de Arshak II.

