Demonios

En iconología, en los primeros tiempos medievales el demonio se esculpe en las portadas de las iglesias y capiteles como un ser más o menos híbrido, con cuerpo humano, garras de fiera y cabeza de bestia o se simboliza en la serpiente tentadora del paraíso, o como tentador de santos. También aparece intentando desnivelar la balanza de las acciones en beneficio de las malas, en el juicio divino después de la muerte (románico). En pintura el demonio inspira temas a El Bosco, L. Cranach, A. Durero, Leonardo, Miguel Angel, P. Bruegel, Goya y Dalí entre otros muchos.
 
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