Ipsca
o Iscar. Asentamiento prehispano y más tarde municipio romano que pasó a denominarse Municipium Contributum Ipscense, en la margen derecha del río Guadajoz. Es de notar en la inscripción que la palabra Ipscensis no va precedida de la C inicial de Contributa o Contributensis, que en otras inscripciones se encuentra. Es de creer con fundamento que el Municipio Ipscense hubiera alcanzado tal desarrollo y grandeza al erigirse la estatua de Cayo Livio Seerino, que dejando su condición de contributo, o aglomerado de aldeas, adquiriera representación propia. Esta idea encuentra fuerza en los notables monumentos arqueológicos descubiertos por casualidad en aquel sitio, que presuponen por sí solos la existencia de una ciudad importante. La muralla defensiva ha desaparecido por completo. En superficie abundan las cerámicas más variadas desde el Bronce Final hasta época medieval. Hoy, en el llamado cerro de la Aldea, en tierras del Cortijo de Izcar, Baena, provincia de Córdoba, comunidad autónoma de Andalucía.

