Osciles

u Oscilla. Nombre dado a unas cabezas de cera que Hércules ofreció en Italia en lugar de víctimas humanas, eran también pequeñas figuras que no tenían más que la cabeza bien formada. Se consagraban a Saturno, haciéndolas tocar o suspendiéndolas en su estatua. Después de esta especie de consagración, los antiguos las colocaban en sus casas y en los campos, donde las suspendían en los árboles como un preservativo infalible contra la magia y los encantos. Se daba también el nombre de Oscilas a unas pequeñas representaciones de las personas que se suicidaban, cuyas figuras balanceaban en un columpio, bajo la creencia de que esta oscilación hacían gozar a sus manes de un descanso que no habrían obtenido sin esta ceremonia. Igualmente se daba el nombre de Oscilas a toda clase de máscaras, fabricadas de corteza de árboles, y en particular a las que representaban imágenes ridículas y diformes. Ver, Erígone (hija de Icario), Máscaras.
 
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