Pintura pompeyana

Las pinturas de Pompeya fueron clasificadas en cuatro estilos: )o( Estilo I, de incrustación (ss. IV-I a.C.): Imita con simples recubrimientos de estuco policromado de las grandes losas o incrustaciones de mármol de los palacios helenísticos. Los cuadros de caballete sobre el panel de madera se colocan en marcos de estuco. Elementos salientes dividen la pared. )o( Estilo II, arquitectónico (80-15 a.C.): Inspirado en la escenografía del teatro helenístico-romano, rompe la perspectiva de las paredes con perspectivas arquitectónicas falsas, en cuyo centro suele hallarse un cuadro. Crea una ilusión teatral de extensos volúmenes abiertos sobre otros espacios aún más amplios y suntuosos. Los cuadros originales se reproducen directamente sobre las paredes, como verdaderos cuadros de madera o como si se tratara, trampantojos, de vistas por las ventanas, que no se abren nunca sobre escenas de la vida cotidiana, pero describiendo episodios mitológicos o históricos. )o( Estilo III, ornamental (15 a.C.-50) a veces llamado julio-claudio: Entraña el cierre total de las paredes, subdivididas en grandes campos de fondo unidos. La pared se divide horizontal y verticalmente y se subdivide en cuadrados y rectángulos coloreados. Los paisajes idílicos llenan todo el panel central. Se pintan algunas miniaturas en colores vivos sobre fondos negros o blancos. )o( Estilo IV, fantástico (50-79): Representa el triunfo del ilusionismo, con escenografías pintadas en todas las paredes, limitadas por marcos que, a veces, pueden ser en relieve. Vuelta de la perspectiva y el ilusionismo de los trampantojos. Acumulación y superposición barroca de animales exóticos o fantásticos y de elementos arquitectónicos imbricados. Escenas mitológicas de carácter iniciático o de intención moral. Los colores están más netos y aparecen oposiciones cromáticas. Pequeñas figuritas y festones adornan los trampantojos que simulan tapices murales. )o( Ver, Míltos, Pintura, Pintores.
 
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