Eón
o Eone "siglo". Nombre que Valentino, heresiarca del siglo II, daba a su Dios y a todas las producciones de su dios. Admitia treinta y llamaba al primero o más perfecto Proon, esto es, preexistente o Bythos, profundidad. Este Proon estaba solo con Ennoea, Pensamiento, que Valentino llamaba también Charis, Gracia; o Sighe, Silencio. Bythos, con Sighe, produjo a Nous, el Entendimiento, y Alethé, la Verdad, su hermana. Nous engendró dos Eones: Logos, el Verbo, y Zoe, la vida, y estos dos engendraron otros dos. Anthropos, el hombre, y Ecclesia, la Iglesia. Estos ocho Eones eran los principales. El Verbo, Logos y la Vida Zoe engendraron otros diez. El hombre y la Iglesia habían producido doce, entre ellos el Paráclito, la Fe, la Esperanza, la Caridad, el Perfecto, Teletos, y Sophia, la sabiduria. He aquí los treinta Eones que todos juntos hacían el Pleroma, o plenitud invisible y espiritual. Estos treinta Eons, decían los valentinianos, estaban figurados por los treinta años de la vida privada de Cristo.

