Eclipses

Los antiguos los consideraban como presagios funestos. La causa de los eclipses de la Luna se atribuía a las visitas que hacía Diana o la Luna a su Endimión en las montañas de Caria. Otros pretendían que los magos, particularmente los de Tesalia, donde abundaban más las hierbas ponzoñosas, tenían el poder por medio de sus encantos, de atraer la Luna sobre la tierra, y que era menester hacer mucho ruido con calderos y otros instrumentos para impedir que se oyesen sus gritos. Este uso ha sido tomado de los egipcios, que honraban a Isis como símbolo de la Luna, con un ruido semejante al de calderos, atabales y tambores.
 
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