Ecuestres
Corridas a caballo que hacían los romanos en el circo. Las había de cinco especies: la de los caballeros que partían de la barrera para llegar al extremo; la de los carros; la cabalgada alrededor de la hoguera sobre la cual se quemaba un muerto; los juegos llamados sevirales, en los cuales se presentaban una decuria de caballeros mandados por uno solo; y la carrera en honor de Neptuno, a quien los caballos estaban particularmente consagrados.

