Taraxipo

Taraxipo, "turbacaballos", es un genio que frecuentaba el hipódromo de Olimpia y asustaba a los caballos que tomaban parte en las carreras, en las cercanías de un viraje donde había un altar. Existían varias leyendas en relación con este genio. Se decía que era el alma en pena del héroe Ísqueno, sacrificado para poner término a una carestía (Ver, Ísqueno), o la de Olenio, un célebre cochero de Olimpia, o bien la de Dameón, hijo de Fliunte, que había participado en la expedición de Heracles contra Augias y había sido muerto por Ctéato al mismo tiempo que su caballo. El amo y el animal habían sido enterrados precisamente en este lugar. También se contaba que este perturbador de caballos era Alcátoo, hijo de Portaón, que había sido muerto por Enómao cuando trataba de obtener la mano de Hipodamía. El mismo genio se relacionaba también con la leyenda de Enómao de doble manera: o bien Pélope habría enterrado en este lugar un "hechizo" que había recibido de un egipcio, destinado a asustar a los caballos de Enómao, ganando así la carrera, o bien el propio Pélope habría sido sepultado en el hipódromo de Olimpia y habría continuado perturbando las carreras, como había perturbado en otro tiempo la de su futuro suegro. Finalmente, los mejores espíritus aseguraban que cerca de este altar había un laurel, y que la sombra de su follaje agitado por el viento era bastante para azorar a los caballos que participaban en las carreras.
 
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