Fanáticos
Gente que se estaba en los templos y que entrando en una especie de entusiasmo, como animados e inspirados por la divinidad a la que servían, hacían gestos extraordinarios, meneaban la cabeza como las bacantes, se acuchillaban los brazos, y pronunciaban oráculos. Los que estaban en el templo de Belona se llamaban belonarios. Los había también de Isis, de Serapis, de Silvano, etc.

