Menah

Valle a cuatro leguas de La Meca. Los peregrinos deben arrojar a él cuatro piedras por encima de las espaldas. Los doctores musulmanes señalan tres motivos de esta costumbre. Unos dicen que es para renunciar al diablo y rechazarlo, a imitación de Ismael, a quien quiso tentar en el momento en que su padre Abraham iba a sacrificarlo, y que hizo huir arrojándole piedras. Otros que, habiendo querido impedir que Abraham sacrificase a Ismael, y no habiendo podido alcanzar nada ni de Ismael ni de Agar, le alejaron todos de su lado, por este medio. Los últimos, que es en memoria de las piedras que tiró Adán al diablo, cuando volvió delante de él, después de haberle hecho cometer el pecado original.
 
Volver