Tribalios
o Tribalos o Tribalianos o Triballi o Tribales. Una de las principales tribus de los tracios. Habitaban la Tribalia. Para los griegos eran la personificación de lo tosco, incivilizado y belicoso (en obras de Isócrates o Aristófanes, por ejemplo). Según Plinio el Viejo eran proverbiales creyentes de la magia y los efectos del mal de ojo. El origen histórico de los tribalios ha sido motivo de desacuerdo. Hoy se mantiene la opinión de que eran tracios. Según Tucídides, el año 424 a.C. los tribalios fueron atacados por Sitalces, rey de los odrisios, quien fue derrotado y perdió su vida en esta incursión. Por otra parte, la tribu no pudo resistir una nueva incursión de otro clan rival, fueron derrotados por los autariates, en fecha incierta. En 376 a.C., una gran columna de tribalios cruzó su frontera sur, los Montes Hemos (o Haemus), y avanzó hasta Abdera, sitiando dicha factoría jonia. El general Cabrias apareció providencialmente de la costa al mando de una flota ateniense, evitando el triunfo de los tribalios y obligándolos a retirarse. Cuando Filipo II de Macedonia, en 339 a.C., volvía de su expedición en contra de los escitas, los tribalios se opusieron a permitirle el paso por los Montes Hemos, a menos que pagara como peaje una parte de su reciente botín. Las hostilidades se iniciaron con suerte para los tribalios, que vencieron. Filipo casi perdió la vida en esta campaña, pero aparentemente los tribalios fueron posteriormente sometidos por él. Tras la muerte de Filipo, los tribalios tomaron nuevamente las armas contra Macedonia. Alejandro Magno se adentró en sus comarcas el año 334 a.C., cruzando el Hemo y persiguiéndolos hasta bien adentro en el territorio tracio, en la afluencia del río Ligino y el Danubio. El rey de los tribalios, Sirmio se refugió en mitad del último de estos ríos, en la isla de Peuce (hoy, Peuke), donde Alejandro eventualmente no podría seguirlo. El cerco de hambre sostenido por el macedonio, y el duro castigo infligido sobre los getas, aliados de los tribalios, indujo a Sirmio a solicitar la paz. Ptolomeo, refiere que en el curso de esta expedición se unieron a Alejandro los celtas que vivían en torno al Adriático. Sirmio habría entregado a Alejandro un indeterminado número de mercenarios tribalios, que acompañaron al conquistador en sus triunfales campañas asiáticas. En el siglo III a.C. los tribalios entraron en permanente conflicto con un nuevo reino celta surgido en la misma zona balcánica que ellos ocupaban, producto de las migraciones tardías venidas desde Europa occidental y central. Una de estas oleadas, comandada por el caudillo Ceretrio entró en el territorio de los tribalios, y allí fundó el estado de Tylis, que tuvo breve existencia, pues cayó el año 210 a.C.. La Tribalia sería después asolada por los romanos, quienes entraron en Tracia haciendo gran cantidad de esclavos y convirtiendo la zona en la Praefectura civitatum Moesiae et Treballiae, después provincia de Moesia Inferior. Esta conquista imperial data del año 28 a.C., y fue realizada por las legiones de Octavio, quien al año siguiente seria proclamado Augusto. Gran parte de los tribalios abandonaron sus tierras, retirándose hacia el norte del delta fluvial del Danubio. La última mención conocida sobre los tribalios data de finales del siglo III, en tiempos del emperador Diocleciano. Ver, Tribalia, Tracios.

