Stator
Sobrenombre que los romanos dieron a Júpiter, porque había detenido al ejército romano en su huida. Viendo Rómulo que se replegaban sus soldados en una batalla contra los sabinos, rogó a Júpiter que infundiese valor a los romanos. Su plegaria fue escuchada y en memoria de este acontecimiento Rómulo mandó edificar un templo al dios, al pie del monte Palatino, en el punto en que más tarde se levantó el arco de Tito, en la Vía Sacra, bajo el título de Stator, "el que detiene". La estatua que le consagró representaba a Júpiter en pie, con la pica en la mano derecha y el rayo en la izquierda, según Tito Livio. Cicerón cuenta que marchando el cónsul Flaminio contra Aníbal, cayó de repente con su caballo, delante de Júpiter Stator, lance que tuvieron las tropas como un mal augurio, o más bien como un aviso que el dios le daba para que no entrasen en la pelea. Pero el cónsul despreció el aviso o el augurio, y fue destrozado en la batalla del lago Trasimeno por el cartaginés Aníbal (217 a.C.). Séneca pretende que se dio este nombre a Júpiter, porque sostiene a toda la naturaleza.

