Sacerdote Sem
Formaba parte del clero de Path. Su cargo se remontaba al reinado de Den, en la Dinastía I egipcia, según se desprende de una tablilla encontrada en la ciudad de Abidos. En las Dinastías II y III también aparece nombrado, pero está en relación con dos dioses de la necrópolis, ambos con aspecto de chacal: Upuaut y Anubis. Al ser el sacerdote Sem un clérigo del culto a Ptah, era relativamente lógico que los miembros con mayor jerarquía fueran también Jefe de Oficiantes del Clero de Sokar, o Inspectores de los Sacerdotes Sem de Sokar, un dios menfita conexionado con aspectos funerarios de Ptah que se encontraba en la necrópolis de Menfis, es decir en Sakkara. Por ello el Sem actuaba en las ceremonias fúnebres con un papel destacado. Esta rama del clero se encontraba bajo el mandato del Inspector de los Sacerdotes Sem, que variaba en función del culto al que sirviera. De este modo, podemos encontrar el ya mencionado cargo de Inspectores de los Sacerdotes Sem de Sokar, o de cualquier otro dios al que estuviera adscrito, siempre que guardara relación con los dioses Ptah o Ra. Parece que durante el Imperio Antiguo cumplía su responsabilidad en los funerales sin necesidad de pertenecer realmente a esta escuela sacerdotal. Podía estar adscrito a ella tan sólo para cumplir el rito concreto, algo que posiblemente también ocurrió en periodos posteriores. Este título es completamente ajeno al clero de Amón (ya que no aparece en la jerarquía tebana). Es curioso que cubriendo este papel se encuentre, en algunos casos, a sacerdotisas Semet, que como los hombres debían cumplir los ritos fúnebres de sus progenitores. Dos fuentes: el Papiro Hook y el templo de Edfu son los elementos imprescindibles para seguir la pista de este sacerdote. Como en algunos documentos se encuentra en manos del Gran Jefe de Artesanos, parece que éste delegaba en los primogénitos y en algunos sacerdotes menores (en el caso de la muerte de civiles de más o menos status), que actuaban, entre otros lugares, en los funerales, fusionados al culto del otro dios menfita, Sokar. Sus cargos parecen relacionarse sólo con ka y sobre todo con el clero de Ptah. En los funerales reales, era el sucesor el encargado de representar a este sacerdote. Así, por ejemplo, en la tumba de Tutanjamón, encontramos a Ai, celebrando los ritos de resurrección, cumpliendo las labores del Sacerdote Sem. Conocemos la existencia de Sacerdotes Sem que oficiaron en la ceremonia funeraria de animales de compañía. Tal es el caso de Thutmose, hijo de Amenhotep III. En el sarcófago de su pequeño gato, Ta-miat, aparece una inscripción donde se menciona que el hijo mayor de este rey actuó como sacerdote Sem en esta ceremonia. Tal era el amor de los egipcios a los animales, muchos de los cuales representaban la encarnación terrestre de un dios. Los Sem aparecen con frecuencia en tumbas y templos funerarios, tanto de su área de procedencia como de la zona tebana, pero siempre encarnaban al hijo primogénito, al heredero, que cumplía con los ritos y los funerales de su padre, es decir, Horus llevando a cabo el funeral de Osiris. Además, el Sem se encargaba, entre otras cosas, de portar las ofrendas al dios en la ceremonia de Apertura de Ojos y Boca, en el Culto Funerario y en el Culto Diario de la divinidad en los templos. El Sacerdote Sem desempeñaba un importantísimo papel en la Ceremonia de Apertura de la Boca, que se practicaba a las estatuas y al difunto para restituirle su Ka. Él, en un momento determinado, era el responsable de entrar en trance para hacer retornar el Ka aturdido del finado. Su alto cargo hizo que le fuera también encomendada la función de vestir, en ocasiones, la imagen sagrada del dios en el transcurso del Culto Diario, cometido que tradicionalmente estaba encomendado al sacerdote Medyty o Sacerdote del Misterio. Iconográficamente se presenta vestido con una piel de pantera y el cráneo rasurado. En algunas ocasiones, lo encontramos ataviado con una peluca o lampiño, y con una coleta lateral en el lado derecho, que le cubría la oreja. Los sacerdotes Sem se denominaron más tarde Semer, y se encontraban ajenos a la jurisdicción de los grandes templos. Los Semer jugaban un importante papel en el rito de La Apertura de la Boca, pudiendo tratarse del oficiante encargado de la ceremonia, el tradicional Sem, que más tarde aparece en los textos con este nombre, que significa "compañero".

