Sacerdote de Selkis
Otra rama del sacerdocio egipcio, muy especializada, era la de los Sacerdotes de Serket o, lo que es lo mismo, Sacerdotes de Selkis, más relacionados con la magia que con la medicina. En cualquier caso se encontraban a caballo entre ambas. Si bien es cierto que estos sacerdotes, como otros muchos de otras ramas, utilizaban la magia como uno de sus métodos de sanación, también es verdad que se configuraban como un grupo sacerdotal muy especializado: se encargaban de la curación de picaduras de animales venenosos. Eran, además, unos ritualistas aventajados, que formaban parte de los oráculos e interpretaban el sentido de los mismos. En ningún momento se puede afirmar que fueran unos ignorantes que ponían sus esperanzas sólo en las súplicas a la divinidad o en medidas apotropaicas. Muy por el contrario, constituían una rama de la medicina muy determinada, ya que actuaban no sólo cuando se producía una picadura de escorpión, que era el animal representativo de su deidad tutelar, sino también cuando el enfermo había sido mordido por una serpiente o un arácnido. Si interpretamos correctamente los relieves, los antiguos egipcios, ya en tiempos remotos, disponían de conocimientos y técnicas para practicar traqueotomías. De esta forma se facilitaba la respiración a aquellos que sufrían una mala ventilación, causada por los efectos tóxicos de una picadura o mordedura venenosa. Sin embargo, los Sacerdotes de Serket también hacían uso de la magia. Quizá no la empleaban solamente con fines religiosos, sino muy posiblemente para crear lo que hoy conocemos como "efecto placebo". En torno a este asunto, podemos recordar las estelas que hoy conocemos como Horus Sobre los Cocodrilos. En ellas se encuentra el dios halcón sometiendo en sus manos a distintos animales "peligrosos" (serpientes, arácnidos, escorpiones, cocodrilos, leones, etc.) y en pie sobre los saurios mencionados, normalmente dos. Ante él solía situarse un pequeño contenedor. Los sacerdotes, en medio de invocaciones mágicas, hacían derramar agua sobre la figura cargada de poder que se recogía en la base y ésta era ofrecida al paciente. Este es el sistema al que nos referimos, al hablar de "efecto placebo". Es indudable que el agua no tenía cualidades curativas, pero al menos servía para tranquilizar a un enfermo acosado de problemas respiratorios. El agobio que producen estos síntomas en cualquier ser humano podría dificultar aún más su respiración, aunque ésta no es más que una hipótesis de trabajo meramente personal. Hemos de recordar que la diosa tutelar (Serket o Selkis) era la esposa de una forma de Horus relacionada también con la medicina. Estos personajes también aparecen con frecuencia en los papiros médicos y quirúrgicos. La jerarquizaci¢n de esta rama sacerdotal, en opini¢n de von Känel (1984), estaba formada por los Herep Serket y los Imy hat Serket a cuya cabeza se encontraba un Director de Herep Serket. Los primeros podían ser de un rango algo más elevado que los segundos, al menos en los Imperios Antiguo y Medio. Igualmente existieron algunos títulos de ubicación incierta, tales como el de Sa Serket. En algunas ocasiones, y sobre todo a partir de época ramésida, los sacerdotes llevaban el título de Magos. Esto les dotaba de un rango más alto, al reconocerlos como expertos en el estudio de textos sagrados, lo que les facultaba para poder actuar en ramas de la medicina. Además estaban bajo las órdenes de un Supervisor de Magos (Jmy-r Hekau) como nos mencionan los textos. Existían, por tanto, diversos grupos de personajes adscritos a cleros de dioses relacionados con la magia, como los Sacerdotes de Heka (o Hekau, según transcripción), los Sacerdotes de Horus Imy Senut, los Sacerdotes de Uerethekau o los ya mencionados Sacerdotes de Serket. Tenían escuelas sacerdotales propias, férreamente jerarquizadas. En el caso de Heka éstas están documentadas en Heliópolis, Menfis y Esna. Allí, los sacerdotes desempeñaron también el papel de médicos con una función mucho más relacionada con la magia, como indican las características de su dios. Sin embargo, a veces, el empleo de la misma no fue tan "limpio" como cabría esperar. Conocemos, a través de actas de procesamiento, casos en los que algunos miembros del clero se relacionaron con la ilegal "magia negra". Como ejemplo, podemos citar la "Conspiraci¢n del Harén contra Ramsés III", donde uno de estos corruptos miembros del clero empleó sus conocimientos para favorecer al hijo de una concubina con deseos de hacer desaparecer a su padre (Ramsés III) y sentarse en el trono de Egipto. Con la ayuda del sacerdote, elaboró una figura en cera a la que sometió a diversos sortilegios con el fin de eliminar al monarca. Algo similar debió ocurrir con una pequeña y escalofriante figura femenina de terracota, hoy expuesta en el Museo del Louvre, datada entre el año 200 al 300 d. J.C (E 27144a). En ella se clavaron toda una serie de alfileres en las partes vitales: ojos, o¡dos, coraz¢n, etc. La persona que practicó este hechizo conocía sobradamente las zonas que debía dañar para producir una dolorosa muerte. Es inevitable que nos recuerde los encantamientos que aún hoy se llevan a cabo, como prácticas de Vudu, muy difundidas entre los negros de las Antillas. Aunque demos crédito a estos hechos irrefutables, que con frecuencia nos narran los textos del Imperio Nuevo, sabemos que tanto algunos Sacerdotes Lectores como varios Sacerdotes Heka emplearon sus artes no sólo en la ilegal "magia negra", sino que normalmente la utilizaron para actos mucho más piadosos, que tenían por fin el beneficio de la persona o personas que reclamaban su empleo, o de aquellas para quienes fueran destinados dichos actos.

