Espina
Se llamaba así un sólido de mampostería colocado en medio del circo romano, por la relación que tenía con la espina principal de un pescado. Este solido, de cuatro a seis pies de alto, estaba aislado por todas partes. El espacio de alrededor formaba la carrera y a cada una de sus extremidades estaban los lindes, cerca de los cuales debían pasar los carros. Se colocaban sobre la espina las estatuas, trípodes consagrados, simulacros del templo y siempre un obelisco en lugar, según se dice, de un mástil de navío como más antiguamente se usaba. Se ponían también figuras de delfines y otros atributos de Neptuno, a cuyo culto se debía probablemente, el origen de las carreras de los caballos. Encima de la espina se colocaba el oficial encargado de señalar el número de vueltas de la carrera. Después se establecieron en Roma asientos para los senadores. Algunas veces la espina horadada en forma de pila reemplazaba al canal de agua corriente, llamado Euripes y consagrado a Neptuno, lo que se practicaba comunmente en los circos para remediar la sed de los hombres y los caballos, para rociar la arena y para prevenir a los espectadores de que les acercasen los animales, cuando en vez de las carreras de caballos, se practicaba el combate de las fieras.

