Ancio
o Antium. Ciudad y puerto de guerra de Italia central, en la costa del Lacio. Habitada desde los inicios de la Edad del Hierro, Ancio fue un asentamiento importante en el siglo VI a.C. e integrante de la Liga Latina. Los volscos la ocuparon en torno al año 500 a.C., siendo su principal centro hasta su derrota por Roma en la Guerra latina (341-338). Se destruyó su flota, se estableció allí una guarnición romana y fue colonizada por tribus leales a Roma. Tras ello, los habitantes de la ciudad se convirtieron en ciudadanos romanos. Una generación más tarde destacaba como centro de piratería. Durante las guerras civiles Ancio se unió al bando de Sila, lo que motivó que Cayo Mario la atacase en el 87 a.C.. En el período clásico fue un lugar de descanso de moda, construyendo los nobles romanos lujosas villas. Los emperadores de la dinastía Julio-Claudia visitaban frecuentemente el puerto, y Mecenas tenía allí su casa. Entre sus ruinas se han encontrado la Fanciulla d'Anzio, El Gladiador Borghese y el Apolo de Belvedere. La ciudad fue cuna de los emperadores romanos Calígula y Nerón, y el lugar en que, según la tradición, se refugió Coriolano cuando fue desterrado. Habitantes, anciates. Hoy, Anzio o Porto d'Anzio, a unos 50 km al sur de Roma, región de Lazio, Italia.
)o( MITOLOGÍA.- Célebre por su templo de Fortuna y porque iban muchos a consultar la suya. Había unas estatuas que representaban la Fortuna y se movían por sí mismas, si hemos de creer a Macrobio, cuyos diferentes movimientos servían de respuesta o señalaban si podían o no consultarse los oráculos. Marcial las llama "las hermanas veraces".

