Linceo
Linceo, hijo de Egipto, casó con Hipermestra, una de las Danaides. Es el único de los hijos de Egipto a quien su esposa no inmoló cuando la matanza. Las tradiciones discrepan sobre el motivo de esta clemencia: ora se dice que Hipermestra sintió escrúpulos ante el asesinato, ora que estaba enamorada de Linceo, ora que había quedado agradecida por haber respetado su virginidad. Por desobediencia a las órdenes paternas, Dánao mandó comparecer a Hipermestra ante un tribunal, pero fue absuelta gracias a la intervención de Afrodita. Como muestra de agradecimiento, dedicó una estatua a la diosa. También se enseñaba en las cercanías de Argos una colina en la que Linceo se habría refugiado al ser salvado por Hipermestra, en espera de saber si podría regresar sin peligro a la ciudad. Hipermestra le transmitió por medio de una antorcha la señal de que podía volver. En memoria del hecho, los argivos celebraban una fiesta de las antorchas en esta colina, llamada Lircea (del nombre de Lirco, hijo de Linceo). Posteriormente, Linceo se reconcilió con su suegro y quedó casado con Hipermestra. Sucedió a Dánao en el trono de Argos. Tuvo de Hipermestra un hijo, Abante, padre de Acrisio y de Preto (Ver, Acrisio). Otra tradición afirma que Linceo dio muerte a su suegro. La tumba de Linceo estaba en Argos.

