Eucnismos
Sacrificios que los argivos ofrecían a los muertos. Después del fallecimiento de un padre o de un amigo, sacrificaban a Apolo y treinta días después a Mercurio como a receptor de las almas. El sacerdote de Apolo, a cambio de cebada, daba carne de víctimas. Entonces se extinguía el fuego, como manchado, y se encendía otro nuevo, en el cual se asaba esta came.

