Gordio

o Gordias. Padre de Midas, a quien tuvo de Cibeles. Había sido trabajador, y todos sus bienes consistían entonces en dos yuntas de bueyes, una de las cuales servía para trabajar y la otra para tirar su carro. Un día que estaba trabajando, vino a pararse un águila sobre su yugo y permaneció en él hasta la tarde. Encantado de esta maravilla fue a consultar los telmisios. Al acercarse a una de sus villas, encontró una joven que venía de sacar agua y, habiéndole referido el objeto de su viaje, como aquella era también de la raza de los adivinos, le respondió que debía sacrificar a Júpiter bajo el título de rey o de soberano. Se llevó a esta joven para que le enseñase el modo de sacrificar y, habiéndola después tomado por esposa, tuvo de ella a Midas. Entretando, ardía Frigia en divisiones y habiendo sus habitantes consultado al oráculo, este les respondió que aquellas no cesarían hasta que viniese un rey sobre un carro. Estando agitados los ánimos con esta respuesta, vieron venir a Midas con su padre y madre sobre su carro; entonces, no dudando de que este había sido designado por el oráculo, le eligieron por rey, y terminaron todas sus disputas. Fundó la ciudad de Gordio. Midas, en reconocimiento del favor que su padre había recibido de Júpiter, le consagró su carro y lo colgó en lo más elevado de la fortaleza.
 
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