Abrazo

En Egipto, corresponde al signo jeroglífico "hepet". Este jeroglíco, que representa dos brazos alzándose en un abrazo, fue utilizado como determinativo en palabras tales como ienek, "rodear", y hepet, "abrazar" o "sostener". Se encuentra con frecuencia este signo, con estos significados, en textos e inscripciones donde se dice que el rey tiene una relación especial con los dioses. Por ejemplo, en los Textos de las Pirámides, el íntimo vínculo entre el monarca y una divinidad protectora se pone de manifiesto, en muchas ocasiones en un abrazo del dios o diosa: "Nut ha caído sobre su hijo, a saber, tú, y así podrá protegerte; ella te envuelve, te abraza, te eleva, ya que tú eres el mayor de sus hijos" (ensalmo 1629). Como resultado de este concepto, desde el Imperio Antiguo la diosa Nut fue representada a menudo en la parte interior de las tapas de los féretros y sarcófagos recibiendo al difunto entre sus brazos. En otros contextos representativos, la forma del jeroglífico fue incorporada, también con cierta frecuencia, a obras de tres dimensiones en las que estaba implícita la idea del abrazo. Es especialmente común en estatuillas que muestran a Isis extendiendo sus brazos para abrazar a su esposo Osiris o a su hijo Horus, de pie ante ella. En la estatuilla votiva de Nebra, actualmente en el Museo Británico, el escriba sujeta una efigie de Osiris de esta manera, y una comparación de la posición de los brazos de Nebra con el signo hepet revela la consciente utilización de esta forma jeroglífica. Esta misma posición se usó también, al menos desde el Imperio Medio, en la estatuaria de grupos familiares privados, en los que un familiar, generalmente el padre, sostenía a un niño ante sí. En tales obras las manos del padre están dobladas hacia adentro, en la forma exacta del jeroglífico, en lugar de aparecer de perfil, como ocurre con las manos de otros miembros del grupo. En contextos más simbólicos, este jeroglífico se utilizó en imágenes del sol naciente donde los dos montes del horizonte aparecen como los pechos de una diosa recotada, cuyos brazos levantados sostienen y abrazan al disco solar. Una viñeta de un papiro del Museo Británico muestra ciertas particulsaidades al respecto, puesto que el artista retrató al propio disco solar abrazando a la tierra. En algunas obras del Imperio Nuevo, se observa que el signo para "abrazo", de manera ocasional, fue utilizado también a un nivel de asociación secundario, cuando se formaba con los brazos sobrepuestos de personas que están una frente a la otra. En la tumba del príncipe Amunherjepechef, del Valle de las Reinas, varias escenas representan a Ramsés III saludando a divinidades como Imsety, Isis y Ptah-Tatenen. En cada una de estas escenas el rey y la divinidad se encuentran cara a cara, cogidos de una mano y levantando las manos libres para saludarse mutuamente. La figura formada por el cruce de brazos y manos en estas imágenes es exacta a la del signo para "abrazo" -aunque invertida-, y es posible que se buscara este efecto como parte del contenido simbólico de tales escenas, que buscaban resaltar la estrecha relación entre el rey y los dioses.
 
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