Animal de Anubis
Corresponde al signo jeroglífico "Inpu". Anubis fue el dios principal de los muertos antes del ascenso de Osiris. La especie exacta de cánido que representa a esta divinidad es una fuente permanente de desacuerdo y, mientras usos lingüísticos tardíos indican que el emblema del dios se consideraba un perro, las representaciones parecen indicar un animal más cercano al chacal. Es posible, pues, que el anirnal de Anubis fuera un perro salvaje o un chacal -o incluso una variedad híbrida-, aunque lo que queda fuera de toda duda es que el dios tomó la forma de un cánido que frecuentaba los cementerios cercanos al desierto y que se le relacionó, desde los primeros tiempos, con las necrópolis. En los muros de las antiguas mastabas fiueron esculpidas plegarias dirigidas a él, y también se Ie menciona en pasajes de los Textos de las Pirámides, que revelan su antigua función protectora. Sin embargo, este dios fue pronto asimilado al culto de Osiris, y según la leyenda fue él quien envolvió el cuerpo del fallecido esposo de Isis. Así, como patrón de los embalsamadores y asistente ejecutor en el mundo subterráneo de Osiris, Anubis fue conocido por los epítetos "El de las envolturas funerarias", "EI primero del puesto (mortuorio) divino" y "Señor de la tierra Santa" [la necrópolis). Esta divinidad se hizo muy popular durante el Imperio Nuevo, y aparece en casi todas las pinturas de tumbas privadas y en las viñetas de los papiros funerarios. En estas representaciones, el dios se muestra como un ser humano con cabeza de cánido, conduciendo al difunto a presencia de Osiris y asistiendo a la ceremonia del peso del corazón. Otras escenas reproducen a sacerdotes ataviados como Anubis, con máscara de chacal, que reciben a la momia del difunto en las ceremonias funerarias. Aparte de estas imágenes antropomórficas en las que el dios o su sacerdote aparecen como un ser humano con cabeza de cánido, Anubis fue representado como un perro o chacal en la posición de sus signos jeroglíficos. Siguiendo estas formas, se puede ver a esta divinidad de pie o recostada sobre muchas momias y sarcófagos, en las viñetas de papiros funerarios, así como en placas amuléticas y otras piezas protectoras o decorativas. El animal aparece normalmente con uno o más atributos osiríacos -tales como el cetro sejem, el cayado o el flagelo- y con un lazo ceremonial alrededor del cuello. Otros ejemplos presentan al dios recostado en la misma posición sobre una capilla o un pedestal en forma de mastaba, que simboliza la tumba que guarda. En la tumba de Tutanjamón, hay una bella representación tridimensional del dios, elaborada en madera barnizada en negro, con detalles dorados, las garras de plata e incrustaciones de alabastro y obsidiana en los ojos. El animal descansa sobre una caja dorada en forma de capilla, idéntica a la del jeroglífico y fue hallado, como un guardián, en la entrada de la sala denominada del "tesoro" por los excavadores de la tumba.

