Buey

Cuarto delantero de. Corresponde al signo jeroglífico "jepech". La palabra jepech tenía un amplio número de significados en el lenguaje egipcio, pero todos tenían alguna relación con la figura o el simbolismo del cuarto delantero de un buey. Esta escogida pieza de carne aparece invariablemente en escenas de ofrendas funerarias, tanto en las listas de ofrendas, junto a otros alimentos en la mesa de ofrendas, o como pieza única, simbolizando el presente más selecto para el difunto. El cuarto delantero de buey también fue utilizado para denotar "la fuerza del brazo (humano)", apareciendo como símbolo de la fuerza real y divina. EI jeroglífico jepech podía tener esta consideración, en lugar del simple significado de "ofrenda", en el estandarte del segundo nomo del Bajo Egipto. Tal vez debido a su connotación simbólica de poder, el cuarto delantero de buey se usó en los rituales mágicos asociados con la "apertura de la boca", ceremonia que se realizaba delante de las estatuas erguidas y ante las momias de los difuntos, antes de colocarlas en las tumbas. Representaciones de esta ceremonia muestran cómo el jepech era presentado ante la cara de la estatua o la momia, en lo que probablemente constituía una transmisión simbólica de poder. Esta parte del buey se cortaba en presencia de un sacerdote oficiante "sem" y se llevaba ante la momia para ofrecérsela. En referencia a la forma del cuarto delantero de buey, jepech podía significar espada curva egipcia o cimitarra. En escenas donde el dios Amón hace donación de esta espada al faraón, la divinidad entrega el "poder" junto con la propia espada. Finalmente, y en virtud sólo de su forma, el cuarto delantero también representaba la constelación de la Osa Mayor, denominada Mesjetiu por los egipcios, aunque conocida usualmente como "El Antebrazo". En la mitología, esta constelación se identiticó con la pierna de Seth, que Horus le arrancó y arrojó al cielo, una típica acción mítica que también se encuentra en la épica babilónica de Gilgamech, en la pata delantera del "Toro del Cielo" fue arrancada y arrojada a lstar, la reina del cielo de los mesopotamios. La constelación de la Osa Mayor se representó siempre como un jepech en las pinturas astronómicas del Imperio Medio, pero a partir del Imperio Nuevo se representó también como un toro estilizado o incluso un cuarto delantero con cabeza de toro.
 
Volver