Unión
Corresponde al signo jeroglífico "sema". El jeroglífico sema representa dos pulmones unidos por la tráquea, una unión anatómica que proporcionaba un símbolo adecuado para la idea de la unificación de partes iguales y, particularmente, para la unificación de los reinos del Alto y el Bajo Egipto. La unión de las Dos Tierras estaba detrás de muchos de los rituales y de la ideología del reino egipcio, y el signo sema se halla en una amplia gama de contextos que subrayaban el gobierno unificado del rey. Encontramos el signo para unidad sin ningún adorno, por ejemplo, en la forma de un recipiente usado para el ritual del lavado de pies del rey, en una representación de la fiesta del jubileo del monarca Niuserra de la Dinastía V. La forma básica del signo sema se elaboró ya en tiempos muy antiguos, y en esta forma más compleja se encuentra entre el lirio y el papiro, plantas heráldicas emblemáticas de los Dos Reinos, formando un grupo que expresa el concepto sema-tauy o "Unión de las Dos Tierras". Este desarrollado emblema aparece esculpido, a partir de la Dinastía IV, en los lados de los tronos reales de Kefrén, Micerinos y otros monarcas. A esta unidad emblemática se le añadieron otros elementos heráldicos, normalmente símbolos de fecundidad representativos del Alto y el Bajo Nilo o las figuras yuxtapuestas de los dioses Horus y Seth (o el sustituto de este último, Thoth), como símbolos del Alto y Bajo Egipto. Estas divinidades aparejadas pueden hallarse agrupadas con el elemento central sema en un amplio número de posiciones: sentadas, arrodilladas o de pie, a menudo con un pie apoyado sobre una parte del signo para unión al tiempo que tiran con fuerza para anudar las plantas heráldicas. La composición puede estar presidida por la figura del rey o por un cartucho que contiene su nombre, indicando así el papel del monarca en la unidad de las Dos Tierras. Un vaso de alabastro hallado en la tumba de Tutanjamón ofrece una elaborada expresión tridimensional del mismo motivo completamente desarrollado. Aunque en esta pieza la tapa del vaso con la figura del rey ha desaparecido, las alas extendidas del buitre protector indican el lugar que ocupaba la imagen real. Durante el Imperio Nuevo se elaboró una importante variante sobre este tema. En ella, las plantas heráldicas del Alto y el Bajo Egipto, en lugar de sujetarlas los dioses egipcios, sirven para atar a dos enemigos cautivos arrodillados a cada lado de la composición. Aunque el motivo sema reflejaba la prerrogativa real de la unión, en tiempos tardíos este signo se utilizó cada vez más en contextos funerarios para asociar al fallecido con figuras reales, o incluso la conversión del difunto en ser real en el Más Allá. Así, encontramos el signo para unión al lado de los típicos jeroglíficos amuléticos en féretros del Período Tardío, y al menos en un papiro aparece pintado en el estrado sobre el que Osiris, con el cual se relacionaba directamente al fallecido, se sienta entronizado.

