Cobra

Corresponde al signo jeroglífico "iaret". La palabra griega de la que deriva "uraeus" pudo haberse originado en la expresi¢n egipcia "la que se enfurece", puesto que el uraeus representa a la cobra (Naja haje) con su característica capucha dilatada. Desde los primeros tiempos esta especie se asoció con el sol, con el reino del Bajo Egipto, con la figura del rey y con una amplia gama de divinidades. Como criatura sagrada de la diosa Uadjet de la ciudad de Buto en el Delta, la cobra devino un emblema del Bajo Egipto, y aparecía junto al buitre del Alto Egipto Nejbet en el nebty o título real de "Las Dos Señoras". En ocasiones, aparecen dos uraei con las coronas roja y blanca, representativas de las Dos Tierras. La cobra también aparece, en solitario o al lado de la cabeza de la diosa buitre, sobre la diadema que el rey porta sobre su frente o, a partir del Imperio Medio, sobre diferentes coronas. En épocas anteriores este reptil representaba al "ojo" fiero del dios del sol Ra, colocándose por ello, con frecuencia, una cobra a cada lado del disco solar. Una cobra de madera dorada con el nombre netcher-anj o "dios viviente" inscrito, que se encontró en la tumba de Tutanjamón, es un buen ejemplo de la asociación de esta criatura con el mundo subterráneo. Se han hallado representaciones de serpientes similares en féretros de madera pintados de finales del Imperio Medio, y también en ilustraciones del Libro de lo que hay en el Mundo Subterráneo y del Libro de las Puertas del Imperio Nuevo. En estas obras funerarias, el uraeus se representa generalmente escupiendo fuego, y dos de estos reptiles guardan las puertas de cada "hora" del mundo subterráneo. En algunos papiros funerarios del Período Tardío, los uraei remolcan la barca del dios sol a través del mundo subterráneo. En todos estos ejemplos la función protectora de la cobra resulta evidente. Aparte de estas connotaciones simbólicas y de su uso decorativo más general, la cobra también podía representar divinidades específicas. Muchas de estas serpientes portan en el centro de sus capuchas dilatadas el signo de la diosa del Delta, Neith, aunque ello no vincula necesariamente a la cobra con esta divinidad. El uraeus fue asociado también con la diosa Maat, la hija de Ra, así como con el propio Ra. En la estatua del ministro de Hatchepsut, Senenmut la cobra con su disco solar forma parte de una composición jeroglíflca que expresa el nombre de trono de la reina: Maat-ka-ra. Este reptil también fue denominado ueret hekau, "La Gran Encantadora", y podía representarse como una diosa con cabeza humana y cuerpo de cobra. Esta divinidad aparece mencionada diez veces en las inscripciones de la capilla de Tutanjamón, y un colgante hallado en su tesoro la muestra amamantando a una pequeña figura del rey. La cobra en reposo también se encuentra representada en obras de arte y en la decoración de ciertos objetos tales como el sistro, que consesrvan el mismo simbolismo.
 
Volver