Cerámica ática
La cerámica ática designa la producción de cerámica en esta región, con centro en la antigua Atenas. Con cerca de 20.000 piezas áticas de figuras negras, constituye la colección de cerámicas más significativa, seguida únicamente de la cerámica ática de figuras rojas. Los alfareros áticos se beneficiaron de la excelente arcilla rica en hierro del Ática. La gran calidad de las figuras negras tienen un uniforme, brillante recubrimiento negro como la brea y el intenso color de terracota de la arcilla fue meticulosamente suavizado. La piel de las mujeres siempre se pintaba con color blanco opaco, el cual fue usado frecuentemente para detalles individuales en representaciones de caballos, vestidos y ornamentos. Los más destacados artistas áticos elevaron la pintura de vasos a la categoría de arte gráfico, pero un gran número eran de calidad media y producidos para el mercado de consumo masivo. La extraordinaria importancia de la cerámica ática se debe a su repertorio casi interminable de escenas que cubren una amplia gama de temas. Estas proporcionan ricos testimonios sobre todo en lo que respecta a la mitología, pero también en lo referente a la vida cotidiana. Prácticamente no hay imágenes que se refieran a los acontecimientos contemporáneos. Tales referencias son evidentes sólo ocasionalmente en forma de anotaciones, por ejemplo cuando las inscripciones kalos se incluían en un vaso. Las piezas fueron producidas para el mercado interno, y eran importantes para las celebraciones o para los actos rituales. Por otro lado, también fueron un importante producto de exportación vendido en toda el área mediterránea. Por esta razón la mayor parte de los vasos provienen de las necrópolis etruscas. Ver, Cerámica griega, Período orientalizante, Grupo E, Grupo pionero.

