Gérana
Gérana era una mujer de la raza de los pigmeos. Este pueblo le tributaba honores divinos, pero despreciaba a las divinidades verdaderas. Para castigarla, Hera la transformó en grulla. Antes de esta transformación, Gérana había tenido un hijo llamado Mopso. Una vez convertida en ave, trataba de reunirse con él en su antigua casa, pero el pueblo de las grullas, por voluntad de Hera, estaba en guerra con el de los pigmeos, y éstos, alzados en armas, impedían a Gérana que se acercase a su primera mansión, atormentando así, sin saberlo, a la pobre mujer (Ver, Pigmeos).

