Ascálabo

Cuando Deméter recorría la Tierra en busca de su hija, cruzó el Ática, donde padeció mucha sed. Una mujer, Misme, le dio de beber, y la diosa bebió de un trago con tal avidez, que provocó la risa del hijito de Misme, Ascálabo. Enojada, la divinidad arrojó sobre él el resto del agua, y el chiquillo quedó convertido en un lagarto moteado.
 
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