Cielo

Corresponde al signo jeroglífico "pet". Este jeroglífico representa el reino celestial como un techo físico que baja por sus extremos al igual que el cielo parece alcanzar el horizonte de la tierra. El signo se utilizaba con frecuencia en los bordes superiores de muros, dinteles de puertas y en entradas para simbolizar la bóveda celeste, y de esta manera aparece a menudo salpicado de estrellas -no solamente como parte de su significado visual específico, sino también como parte de un esfuerzo extensivo por reflejar el cosmos en elementos arquitectónicos. El borde superior curvado de las estelas funerarias también sugería a los egipcios el arco de los cielos, como vemos por el disco solar alado y el jeroglífico para cielo que tan a menudo decoran esta parte de las estelas. Este signo también se utilizaba en relieves de templos y otras obras de arte, como parte de una especie de marco colocado alrededor de otras composiciones. En su función de marco, el jeroglífico se coloca encima de la composición que representa los cielos, y el signo ta de tierra debajo como línea base, ambos conectados a menudo por un cetro uas en cada lado, simbolizando los polos o divinidades sobrenaturales que sostenían el cielo. La diosa Nut personificaba la bóveda de los cielos, representada normalmente en una posición similar al jeroglífico del cielo arqueándose sobre Chu, el dios del aire, y Geb, el dios de la tierra. En estas escenas, los brazos y piernas de esta diosa alcanzan el horizonte, pero la sostienen otras divinidades que están simbolizadas por los cetros uas en el dispositivo geométrico que hace de marco. En representaciones religiosas del Imperio Nuevo y Periodo Tardío, el rey aparece con frecuencia con los brazos levantados, en actitud de sostener el jeroglífico para cielo, esto es, sosteniendo simbólicamente los cielos y así el orden cósmico y a los dioses mismos. Este motivo se encuentra en relieves de los muros de templos, y en capillas y altares como el de Taharqa, del templo de Amón en Gebel Barkal. Cuatro figuras del rey -reminiscencias de las divinidades Heh que sostenían a Nut, pero aquí representando probablemente a los cuatro puntos cardinales -sostienen en lo alto un emblema del cielo salpicado de estrellas. Existen variantes de este tema en las que el rey aguanta el signo del cielo, sobre el que se ha colocado una barca divina, un disco solar o algún otro emblema del sol. En ocasiones, como en el altar de Atlanersa (ca.653-643 a.C.), actualmente en el Museum of Fine Arts de Boston, el rey está de pie sobre el jeroglífico que representa la "Unión de las Dos Tierras", al tiempo que sostiene el cielo, una compleja declaraci¢n iconográfica que engloba la totalidad de la función del monarca como gobernante de los hombres y soporte de los dioses. También durante el Periodo Tardío se encuentran representaciones del cielo en las que se incluye la cabeza invertida de un halcón solar que desciende de él como un símbolo del sol radiante; o bien aparece, de la misma manera, la figura de un dios con los brazos extendidos, que baja el disco solar al horizonte o lo recibe en el cielo.
 
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