Cartucho
o Cartela. Corresponde al signo jeroglífico "chenu". El término cartucho (del francés cartouche) es relativamente moderno, puesto que fue acuñado por los soldados de la expedición napoleónica a Egipto, que veían en este signo una gran semejanza con los proyectiles o cartuchos que utilizaban para sus cañones. El nombre egipcio de este signo, igual que el del chen, derivaba del verbo cheni, "rodear". Las primeras formas del cartucho inscrito con un nombre real tenían, de hecho, una forma circular idéntica al aro chen. Sin embargo, ya en tiempos muy antiguos esta forma se alargó en aras a contener un mayor número de jeroglíflcos, pues los nombres reales eran cada vez más largos y con ortografía más completa. De esta manera, el signo chen perduró con su propio significado, mientras que el cartucho devino el portador habitual del nombre del rey. Durante la Dinastía V, los dos nombres del rey, el prenombre o nombre de trono (nesu-bit en egipcio) y el nomen o nombre de nacimiento (sa-ra), se escribieron dentro de los cartuchos. Estos dos nombres eran, sin lugar a dudas, los más importantes de la elaborada titulación real, y aparecen ambos en cartuchos a menudo con uso emblemático tanto en obras de arte como en inscripciones formales. Aunque una de las connotaciones del cartucho tenía que ver, probablemente, con el simbolismo solar (ya que originalmente pudo haber representado a lo que estaba rodeado por el sol: el dominio del rey), también fue muy importante su función apotropaica de protección del nombre del rey. Esta función puede estar presente en el diseño de sarcófagos reales con forma de cartucho, a partir de la Dinastía XVIII. Ciertamente, parecería apropiado colocar al rey fallecido dentro de una caja expresando su nombre y persona, aunque la posible inclusión de la imaginería protectora aparece resaltada por las inscripciones y representaciones que se añadieron a muchos sarcófagos. En la tumba de Thutmosis III, en el Valle de los Reyes, toda la cámara funeraria así como el sarcófago se construyeron en forma de cartucho. Este jeroglífico también aparece en muchos contextos decorativos, tales como anillos y cajas en forma de cartucho ornamentadas que se hallaron en la tumba de Tutanjamón. Algunos de estos objetos fueron diseñados en la forma de los dos cartuchos que enmarcaban los nombres más importantes del rey, aunque en estos ejemplos los cartuchos encerraban con frecuencia pequeñas representaciones de divinidades relacionadas con el sol o del propio rey en lugar de su nombre. En muchos casos, sobre estos cartuchos se colocaban discos solares con uraei y plumas, quizás en alusión a las connotaciones solares del conjunto así como a los elementos solares en los nombres de muchos reyes, como en Tutanjamón (Nebjeperura) o Ramsés. Un cartucho parcialmente personificado podía representar la función real de controlar a los enemigos de Egipto; y de ahí que en las listas de cautivos que aparecen en los muros de los templos se incluyan aros inscritos con los nombres de pueblos sometidos o ciudades conquistadas.

