Cerda blanca

Parece formar parte de un ciclo de relatos míticos sobre la fundación de ciudades. Un animal destinado al sacrificio logra escapar de las manos del matarife. Se le da alcance. En el punto en que se le coge debe ser fundada la ciudad. En leyendas posteriores se relacionó el prodigio de la cerda con la fundación de Alba Longa. Los treinta lechoncillos que acompañan a la cerda, en la Eneida, simbolizaron las treinta ciudades latinas que Eneas debía fundar.
 
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