Gavilán
Ave muy venerada entre los egipcios porque designaba a su gran dios Osiris, que se ve muy a menudo en los monumentos con cabeza de gavilán. Esta ave tiene una vista penetrante y un vuelo rápido, cualidades que convienen al sol, de quien era símbolo. La Tabla Isíaca representa a Osiris con una cabeza de gavilán, sentado, llevando en la mano un gran palo encorvado por arriba, como un palo augural, y tiene sobre su cabeza una gran nave, en la cual hay otra nave redonda. Había en Egipto un templo consagrado a estas aves en una ciudad llamada Hieracómpolis, o ciudad de los gavilanes. Los sacerdotes de este templo estaban encargados de alimentar un gran número de gavilanes, de donde se llamaron Ieracoboscoi. Entre los griegos esta ave estaba consagrada al Sol, del cual era veloz y fiel mensajero. Servía para los presagios. Es también uno de los símbolos de Juno, porque tiene la vista fija y penetrante como esta diosa, cuando estaba poseída de los celos.

