Icario

o Ícaro. Hijo de Ébalo, padre de Erígone. Vivía en Atenas en tiempo de Pandión. Pasa por haber difundido el uso de la vid en Grecia. Baco, para recompensarle la hospitalidad que en su casa había recibido, le enseñó el arte de plantar la viña y hacer el vino. Habiendo Icario hecho beber de este licor a algunos pastores de Ática, éstos se emborracharon y creyéndose envenenados, se arrojaron sobre él y le mataron. Baco vengó esta muerte por medio de un furor que atormentó las mujeres de Ática, hasta que el oráculo hubo ordenado fiestas expiatorias. Icario fue puesto en el número de los inmortales y se le ofrecía en sacrificio vino y racimos de uva. Júpiter le colocó después entre los astros, donde formó la constelación de Bootes. Ver, Erígone, Mera.
 
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