Ictiomancia
Adivinación que se hacía considerando las entrañas de un pescado. Tiresias y Polidamante recurrieron a ella en tiempo de la guerra de Troya. Plinio refiere que en Mira, en Licia, tocaban la flauta en tres intervalos para acercar los peces de la fuente de Apolo: que estos peces, o devoraban los manjares que se les tiraban, lo que los consultantes miraban como de feliz agüero, o bien los despreciaban y rehusaban con la cola, lo que se tenía por mal presagio. Ateneo dice que había en Licia, muy cerca del mar, una fuente consagrada a Apolo, llamada Dina, en la cual los que querían consultar el oráculo del dios ofrecían a los peces que venían del mar las primicias de las víctimas atadas en la punta de un asador de madera, y que un sacerdote sentado observaba atentamente todo lo que pasaba, para sacar presagios. El mismo Aieneo dejó escrito que se creía leer los augurios en la naturaleza, forma, movimiento y alimento de los peces de la fuente. Ver, Adivinación.

