Germania Superior
La provincia romana de Germania Superior fue creada por Augusto en un territorio conquistado años atrás por Julio César. Ocupaba Alsacia, parte de la actual Suiza y la orilla occidental de la parte alta del Rhin. Desde el siglo III a.C., muchos pueblos emigraron a Germania desde el este. Los romanos tuvieron conocimiento de dos de estos pueblos, cuando los cimbros y los teutones entraron en Helvecia y la Galia. Los romanos no se enfrentaron con ejércitos, sino con pueblos enteros que desplazaban a los celtas. Las tribus invasoras derrotaron en el 113 a.C. en Nórico a los romanos, que estaban comandados por el cónsul Cnaeus Papirius Carbo. Entonces los cimbros se establecieron en el territorio de los celtas allobroges. Solicitaron a los romanos permiso para establecerse allí, pero estos se negaron, por lo que tuvieron que pelear de nuevo. En el año 109 vencieron de nuevo al ejército romano, esta vez al mando de Marcus Junius Silanus en el sur de la Galia. Sin embargo, los cimbros no invadieron Italia y durante un tiempo se mantuvieron alejados de la esfera de influencia de Roma. El rey cimbro Boiorix derrotó en 105 a.C. en la batalla de Arausio a los romanos bajo las órdenes del procónsul Quintus Servilius Caepio y el consúl Cnaeus Manlius Maximus, perdiendo unos 80.000 hombres. Los cimbros decidieron no invadir Italia y se desplazaron a la Hispania, mientras que los teutones se quedaron en el sur de la Galia. En el año 103, los cimbros regresaron a la Galia expulsados de Hispania por los celtíberos, y se aliaron con los teutones, decididos a conquistar Roma. En vista del gran tamaño del ejército, decidieron separarse y reunirse en el valle del Po. Fue un grave error, ya que en el año 102 los teutones fueron aniquilados por el cónsul Cayo Mario en la batalla de Aquae Sextiae, donde cayeron 100.000 teutones. Los cimbros sí lograron llegar al valle del Po, pero se encontraron con los ejércitos unidos de los cónsules Quintus Lutatius Catulus y Mario. En la Planicie de Raudine se libró la batalla de Vercelae, que concluyó con la muerte del rey Boiorix y más de 60,000 cimbros. La pacificación de los germanos obtenida por Cayo Mario se mantuvo por casi cinco décadas, hasta que Julio César inició la campaña en la Galia. Los suevos habían cruzado el Rhin y expulsado a los celtas, quienes pidieron ayuda a los romanos en 58 a.C. y César acudió, con el secreto deseo de anexar la Galia a Roma. César los derrotó y los envió de vuelta al este del Rhin. Nuevas tribus germánicas cruzaron el Rhin en el 55 a.C., pero César las expulsó y construyó un puente sobre el río, que utilizó para perseguir a sus enemigos y derrotarlos. En el 53 a.C. cruzó de nuevo el Rhin para seguir combatiendo a los germanos, pero estos lo evitaron y César regresó sin presentar batalla. La guerra civil entre Pompeyo y César suspendió las campañas en Germania, y los germanos hicieron de las suyas en la Galia, hasta que el sobrino de César, Octavio, se hizo con el poder y organizó el territorio conquistado por César en dos provincias: Germania Superior e Inferior. Esta última fue ocupada por los belgas. La Superior estaba ocupada por tribus galas incluidos los helvecios, secuanos, leuci y tréveros, y, en la orilla norte del Rhin medio, el resto de las tribus germanas. En los primeros años (28-23 a.C.), Octavio asumió el gobierno de las principales provincias del Senado, por riesgo de insurrección y porque sólo él comandaba las tropas necesarias para restablecer la seguridad. Serían restauradas al Senado a los 10 años bajo procónsules elegidos por el Senado. Augusto había previsto incorporar a toda Germania central en una provincia, Germania Magna. Este plan fue frustrado por las tribus germánicas en el batalla del bosque de Teutoburgo. Augusto decidió limitar el imperio en la frontera del Rhin y del Danubio. A partir de entonces hubo un continuo conflicto a lo largo de ella, obligando a los romanos a realizar expediciones punitivas y fortalecer Germania Superior, por lo que estuvo repleta de fortificaciones en su frontera a lo largo del Rhin. Domiciano fue a la guerra contra los catos en 83-85, que estaban al norte de Frankfurt. En esta época se construyó el primer limes, o frontera fortificada continua. Consistía en una zona despejada de observación, una empalizada con torres de madera, y fuertes en los cruces de carreteras. Una red de carreteras secundarias vinculaban todas las fortalezas y torres. Germania Superior fue restablecida como provincia imperial romana en 90, asignándosele grandes cantidades de territorio de la Galia Lugdunensis. Uno de sus primeros gobernadores y el más famoso fue el futuro emperador Trajano, que gobernó la provincia del 96 al 98. En los años siguientes se desarrollaron comunidades en torno a los fuertes. Hacia el 150, las torres y las bases habían sido reconstruidas en piedra. Los soldados vivían ahora en barracas de piedra con paredes decoradas con frescos. Las legiones romanas siempre estuvieron activas en esta provincia y lograron repeler una y otra vez a las tribus germánicas que se empujaban unas a otras contra Roma. En el año 254 el limes de la Germania Superior fue perforado por los germanos de la otra orilla del Rhin, y hacia el año 259 se produjo el ingreso de importantes contingentes bárbaros en la Galia Belgique. Entre los años 268 y 278 el interior de la Galia es saqueado y algunos grupos llegan hasta Hispania. Hacia el año 278 la frontera es restablecida por el emperador Probo. No sería hasta el siglo IV que las tribus germánicas finalmente lograrían pasar de nuevo el Rhin, esta vez para siempre. Germania Superior tenía asignadas permanentemente a la Legio VIII Augusta y la Legio XXII Primigenia. La capital de la provincia era Maguncia (Moguntiacum) y otras ciudades importantes eran Besançon (Vesontio), Estrasburgo (Argentorate) y Wiesbaden (Aquae Mattiacae).

