Hidromancia
o Hidatoscopia. Arte de predecir lo venidero por medio del agua. Varrón dice que fue inventada por los persas y muy practicada por Numa y Pitágoras. Se divide en muchas formas: 1º) Cuando después de las invocaciones y otras ceremonias mágicas se leían escritos sobre el agua los nombres de las personas o cosas que se deseaban conocer, estos nombres se veían escritos al revés; 2º) se servían de un vaso lleno de agua y de un anillo colgado en un hilo, con el cual se hería cierto número de veces en los lados del vaso; 3º) se arrojaban sucesivamente y a cortos intervalos tres piedrecitas en el agua tranquila, y se sacaban las predicciones de los círculos que formaba la superticie, como también de su intersección; 4º) se examinaban atentamente los diferentes movimientos y la agitación de las olas del mar. Los sicilianos y los eubeos eran muy dados a esta adivinación, y algunos cristianos orientales tienen a bien bautizar todos los años el mar, como un ser animado y dotado de razón; 5º) se sacaban presagios del color del agua y de las figuras que se creían ver en ella. De este modo, según Varrón, supo Roma el resultado de la guerra de Mitríades. Ciertas riberas o fuentes pasaban entre los antiguos por más propias que otras para estas operaciones; 6º) con esta especie de hidromancia los antiguos germanos aclaraban las sospechas sobre la fidelidad de sus mujeres. Arrojaban al río los hijos que acababan de parir; si nadaban, los tenían por legítimos, y por bastardos si iban al fondo; 7º) se llenaba un vaso de agua, y después de haber pronunciado encima ciertas palabras, se examinaba si el agua hacía borbotones y se derramaba por los bordes; 8º) se ponía agua en una fuente de vidrio o de cristal, y después se derramaba en ella una gota de aceite, imaginándose ver en esta agua, como en un espejo, todo lo que se deseaba saber; 9º) las mujeres de los germanos practicaban esta adivinación, examinando las vueltas y revueltas, y el ruido que hacían las aguas de los ríos en los remolinos que formaban, 10º) en fin, puede hacer referencia a la hidromancia, una forma que estuvo mucho tiempo en uso en Italia. Cuando se sospechaba de alguna persona de robo, se escribían sus nombres sobre algunos guijarros que se echaban al agua. Las adivinaciones por el marco de café, etc. y por otras semejantes, entran también en esta especie de adivinación. Ver, Ninazu, Higromancia, Adivinación.

