Fares
o Pharae. Ciudad de Acaya donde Mercurio y Vesta tenían en unión un oráculo célebre. En el centro de la plaza pública se hallaba la estatua del dios, de mármol, con una gran barba. Delante y muy cerca de Mercurio estaba Vesta, también fabricada en mármol. La diosa se hallaba rodeada de lámparas unidas. El que pretendía consultar al oráculo dirigía sus súplicas a Vesta; la incensaba, ponía aceite en todas las lámparas y las encendía. Después se adelantaba hacia el altar y ponía en la mano derecha de la diosa una pequeña moneda. Luego se acercaba al dios y en la oreja le proponía la cuestión que deseaba consultar. Después de todas estas ceremonias salía de la plaza tapándose las orejas con las manos y cuando se hallaba fuera, la primera palabra que oía de los viandantes la tomaba por respuesta del oráculo. Pausanias.

