Prótomo

o Prótome. Del griego, protomé, que significa parte anterior, medio busto o, también, cabeza cortada. Con esta palabra, los griegos significaban lo que en la época clásica llamaban icono; a saber, cualquier dibujo, pintura o estatua que imitara a un ser viviente, hombre o animal, y aún también objeto o figura, tanto real como imaginario, dicho de otra forma, una representación en altorrelieve de un animal real o imaginario, de un monstruo o de una persona. Se representa la cabeza, el busto o el busto con los miembros anteriores. Fue empleada como motivo decorativo o de soporte de elementos arquitectónicos ya en la Antigüedad clásica. Ejemplos hay en ménsulas, cornisas, frontones, obras de orfebrería, monedas, cerámicas, etc.. En las barcas de pesca y transporte fenicias que recorrieron el mediterráneo conocidas como hippoi, solían presentar en el akroterion de proa un prótomo con forma de caballo. El término fue introducido en la terminología del arte en el siglo XIX.
 
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