Fortuna
Las fuentes decían que el rey Servio Tulio, que reinó en los años centrales del siglo VI a.C., fue el que introdujo su culto en Roma donde no lo tenía ni figuraba en el calendario con ninguna festividad dedicada a ella. En los comienzos fue una divinidad ligada a este rey que elaboró una ideología política tomando como punto de apoyo a esta diosa. Servio Tulio aparecía como el "favorito de la Fortuna". Pero si no en Roma, Fortuna era conocida en el lacio especialmente en dos ciudades: Antium y Praeneste. En Praeneste era la divinidad principal y tenía un santuario en lo alto de la acrópolis que en el siglo I a.C. sufrió una profunda remodelación que le proporcionó características monumentales. Aquí recibía el epíteto de Primigenia dando a entender su carácter de diosa primordial. Aparecía como cabeza de una pseudotríada con Júpiter y Juno lactantes. En Praeneste tenía también funciones adivinatorias y en su santuario se encontraba un pozo similar al mundus romano. En Roma, Fortuna no asimiló estas características; allí estaba más próxima a la Astarté fenicia sobretodo en el aspecto sexual (aunque no el matronal), marítimo y guerrero, función esta última que también tenían sus parientes latinas. En Roma será sobretodo divinidad política próxima al poder, de ahí las vicisitudes que experimentó en su historia republicana. Destruido su santuario con la llegada de la República no fue reconstruido hasta el siglo IV a.C. coincidiendo con el principado de Marco F. Camilo. Fortuna gozó de mayor boga que Fors, en la religión romana de la época clásica. La diosa Fortuna era invocada con muchos nombres distintos: Redux (para impetrar el retorno de un viaje); Publica Huiusce Diei (la Fortuna particular del día presente); Fortuna Virilis (protectora de los hombres); Fortuna Muliebris (patrona de los lazos conyugales); Fortuna Primigenia (presidía el destino); Fortuna Comes (guía de los caminantes); Fortuna Equestris (diosa de los caballeros), y otras más. Se representa con el cuerno de la abundancia, con un timón, puesto que dirige el rumbo de la vida humana, ora sentada, ora de pie, casi siempre ciega. Ver, Tique, Abundancia.

