Galatea

La etimología de este nombre evoca la blancura de la leche. Una de este nombre es una hija de Nereo y de una divinidad marina que desempeña un papel en las leyendas populares de Sicilia. Galatea, la doncella blanca que habitaba en el mar en calma, es amada por Polifemo, el Cíclope siciliano de monstruoso cuerpo. Pero ella no le corresponde, pues está enamorada del bello Acis, hijo del dios Pan (o Fauno, en la tradición latina) y de una ninfa. Hallándose Galatea descansando un día, al borde del mar, sobre el pecho de su amante, Polifemo los vio, y como Acis intentara huir, le arrojó una enorme roca y lo aplastó. Galatea restituyó a Acis la naturaleza de su madre la ninfa y lo convirtió en un río de límpidas aguas. A veces se atribuye a los amores de Polifemo y Galatea el nacimiento de tres héroes: Gálates, Celto e Ilirio, epónimos, respectivamente, de los gálatas, los celtas y los ilirios (Ver, Gálata, Celto e Ilirio). Es, pues, posible, que una versión de la leyenda de Galatea haya narrado los amores de Polifemo y la nereida, pero no nos ha llegado de ellos ningún testimonio directo. Ver, Nereidas.
 
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