Galatea
Otra Galatea es una cretense, hija de un tal Euritio y casada con Lampro, hombre de buena familia aunque muy pobre, que vivía en la ciudad de Festo. Lampro, al saber que estaba encinta, le dijo que quería un hijo varón, y que si daba a luz una niña, tendría que exponerla. Mientras Lampro se hallaba apacentando su rebaño en el monte, a Galatea le nació una hija, pero no quiso abandonarla. Aconsejada por los adivinos, vistióla de niño y la llamó Leucipo, ocultando a su marido lo ocurrido. Pero, a medida que pasó el tiempo, Leucipo se fue volviendo muy hermosa y pronto resultó imposible seguir con la supercheria. Galatea tuvo miedo y dirigióse al santuario de Leto, donde pidió a la diosa que cambiase el sexo de su hija. Leto se dejó persuadir, y la doncella se convirtió en un muchacho (Ver, Ifis).

